Queridos amigos:
Sé que muchos de vosotros os habéis estado preguntando en los últimos meses por el estado de mis investigaciones. Mi grupo y yo, seguimos dedicando todos nuestros esfuerzos a conseguir el mayor avance posible en el desarrollo de una terapia para la reparación de las lesiones medulares, así como a la publicación científica de los resultados que hemos ido obteniendo, y al diseño de nuevos experimentos e iniciativas relevantes para la consecución de este objetivo.
Obviamente, con personal y tiempo limitados, hemos dispuesto de menor capacidad para la presentación divulgativa de nuestros avances y para un contacto más directo con vosotros, lo que no ha significado que no hayáis seguido siendo nuestra motivación. Aún así, la mayoría habéis seguido demostrando vuestro apoyo solidario y vuestra confianza.
Quiero mostrar públicamente mi más profundo y sincero agradecimiento por esa confianza, y especialmente a aquellos que desde el anonimato han contribuido y siguen contribuyendo a que nuestras investigaciones, encaminadas a encontrar una terapia para las lesiones de la médula espinal continúen, y hayamos conseguido nuevos y muy esperanzadores resultados.
Agradezco a la Fundación Investigación en Regeneración del Sistema Nervioso (Fundación IRSN) el titánico esfuerzo que ha realizado, junto a todos sus colaboradores y amigos, para conseguir promover y financiar investigaciones de mi laboratorio. En los momentos de dificultad jamás han abandonado, han seguido confiando en mí y en mi grupo, y siguen apostando por nuestras investigaciones con más ahínco y determinación, si cabe, que el primer día. Sinceramente, desde el año 2006, de no haber sido por su apoyo y financiación, no habríamos podido continuar nuestro trabajo ni alcanzar metas tan importantes como haber logrado, por primera vez en el mundo, reparar lesiones crónicas de médulas espinales de roedores severamente lesionadas, o haber demostrado que la glía envolvente del bulbo olfatorio es óptima para terapia en primates no siendo necesaria su modificación genética y, también, y especialmente importante, haber demostrado la viabilidad de una terapia autóloga (que los pacientes sean sus propios donantes de células). Estos resultados, publicados en revistas científico/médicas internacionales, son ya un hecho que nos acerca más aún al deseado objetivo de una terapia.
Aprovecho para felicitar a la Fundación IRSN por el lanzamiento de su nueva página web: www.firsn.com. Va a ser un lugar de encuentro para todos nosotros, y ya os adelanto que mi grupo y yo, al igual que relevantes colegas científicos y médicos, tanto nacionales como internacionales, colaboraremos también desde esta web para tratar de haceros más cercano y entendible el mundo de la investigación y de la clínica. También quiero felicitar a Berny por su estupendo trabajo con lesionmedular.org y transmitirle mi agradecimiento por darme la oportunidad de comunicarme con vosotros.
Desde el fondo de mi corazón, ¡GRACIAS A TODOS! Sois nuestro motor y nuestra motivación para seguir adelante. No tengáis duda de que seguiremos trabajando y esforzándonos para continuar los avances en la búsqueda de una terapia para las lesiones de la médula espinal e intentar que, lo que ahora es una esperanza, se convierta en realidad lo antes posible.
Dra. Almudena Ramón Cueto
vía lesionmedular.org