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  • 29Mar

    La espasticidad es un efecto colateral de la parálisis que varía desde rigidez muscular leve hasta movimientos graves e incontrolables en las piernas. Los síntomas pueden incluir mayor tono muscular, contracciones musculares rápidas, reflejos exagerados en los tendones profundos, espasmos musculares, movimientos de tijera (cruce involuntario de las piernas) y articulaciones fijas.

    Habitualmente es causada por daños en la porción del cerebro o de la médula espinal que controla los movimientos voluntarios. Puede producirse asociada con lesiones de la médula espinal, esclerosis múltiple, parálisis cerebral, daño cerebral por anoxia, traumatismo cerebral, lesión grave en la cabeza o determinadas enfermedades metabólicas. Puede interferir con la rehabilitación o con las actividades de la vida diaria.

    En el momento inicial en que las personas se lesionan, los músculos están débiles y flexibles debido a lo que se llama choque espinal: los reflejos del cuerpo están ausentes por debajo del nivel de la lesión; esto habitualmente se prolonga durante pocas semanas o algunos meses. Una vez que pasa el choque espinal, la actividad refleja regresa.

    Como el flujo normal de mensajes nerviosos por debajo del nivel de la lesión está interrumpido, dichos mensajes pueden no llegar hasta el centro de reflejos del cerebro. La médula espinal, entonces, intenta moderar la respuesta del cuerpo. Como la médula espinal no es tan eficiente como el cerebro, a menudo las señales que se envían de regreso al sitio de la sensación son demasiado exageradas. Se trata de una respuesta muscular hiperactiva que los médicos describen como hipertonía espástica (HE): movimientos “espasmódicos” incontrolables, músculos endurecidos o enderezados, contracciones tipo choque de un músculo o grupo de músculos y tono muscular anormal.

    La mayoría de las personas con lesiones en la médula espinal sufren alguna forma de hipertonía espástica. Las personas con lesiones cervicales y las que tienen lesiones incompletas tienen más probabilidades de sufrir HE que las que tienen paraplejia y/o lesiones completas. Los músculos que más comúnmente tienen espasmos son los que doblan el codo (flexor) o extienden la pierna (extensor). Esto se produce habitualmente como resultado de una respuesta automática a sensaciones dolorosas.

    La espasticidad también define una condición en la cual determinados músculos están contraídos permanentemente. Esta dureza o rigidez puede interferir con l marcha, los movimientos y el habla.

    La espasticidad no necesariamente es algo malo. Algunas personas utilizan los espasmos para funciones, para vaciar la vejiga, para trasladarse, para vestirse. Otras los usan para mantener el tono muscular y mejorar la circulación. Puede ayudar a mantener la fuerza de los huesos.

    Espasticidad cambiante

    De acuerdo con los investigadores del hospital Craig de Denver, un cambio en la espasticidad de una persona puede ser un síntoma en sí mismo. Por ejemplo, un quiste o cavidad en la médula espinal (a veces llamado siringomielia postraumática) puede producir más espasticidad. Además, la reducción o desaparición de la espasticidad también puede ser signo de un quiste.

    Otras enfermedades que se pueden desarrollar en la médula espinal (tumores, síndrome de Guillain-Barré, mielitis transversa, un accidente vascular en la médula espinal, etc.) también pueden causar cambios en la espasticidad. También los problemas externos al sistema nervioso, como infecciones de vejiga o escaras en la piel pueden hacer aumentar la espasticidad.

    El tratamiento de la espasticidad puede incluir medicamentos como el baclofen, diazepam o zanaflex. Algunas personas con espasmos graves utilizan bombas de baclofen, que son reservorios pequeños implantados quirúrgicamente y que aplican el fármaco directamente a la zona de la médula espinal con la disfunción . Esto permite una mayor concentración del fármaco sin los efectos colaterales de embotamiento mental producidos por las dosis orales altas.

    En años recientes, algunos médicos han tratado la espasticidad de los niños con botox, el agente miorrelajante utilizado cosméticamente para las arrugas.

    La fisioterapia, incluyendo el estiramiento de músculos, ejercicios de rango de movimiento y otros regímenes de fisioterapia, puede ayudar a prevenir las contracturas articulares (achicamiento o acortamiento de un músculo) y a reducir la gravedad de los síntomas.

    A veces, se recomienda cirugía para liberar tendones o para seccionar la vía nervio-músculo en niños con parálisis cerebral. Se puede tener en cuenta la posibilidad de una rizotomía dorsal selectiva si los espasmos interfieren al sentarse, bañarse o los cuidados personales generales.

    La espasticidad viene “incluida en el paquete” para muchas personas que tienen parálisis. La estrategia de tratamiento se debe basar en la función: ¿La espasticidad impide realizar ciertas cosas? ¿Existe algún riesgo de seguridad, como perder el control al conducir la silla de ruedas motorizada o el automóvil? ¿Los fármacos antiespasmódicos son peores que los síntomas, afectando la concentración y/o el nivel de energía? ¿Los espasmos superan lo que pueden manejar las personas que lo atienden? Si la respuesta a alguna de las preguntas anteriores es afirmativa, converse con el médico para analizar sus opciones.

    Fuentes: Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple (National Multiple Sclerosis Society), Asociaciones Unidas de Parálisis Cerebral (United Cerebral Palsy Associations), Centro de Nacional de Estadísticas sobre Lesiones en la Médula Espinal (The National Spinal Cord Injury Statistical Center), hospital Craig, Universidad de Alabama en Birmingham/Centro de Rehabilitación de España

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  • 14Feb

    (España) Patrocinado por los laboratorios Merz y organizado por el doctor Francisco Grandas neurólogo del hospital Gregorio Marañón y  director de la Unidad de Parkinson y Trastornos del Movimiento del Hospital Beata Maria Ana de Madrid, el pasado viernes 22 tuvo lugar el  curso de actualización: “Tratamiento Integral de la Espasticidad: un enfoque multidisciplinar”.

    Como ponentes Doctores de primera línea tanto a nivel nacional como internacional.

    La primera sesión fue inaugurada por el Dr. Grandas, quien categorizo la espasticidad “como un problema socio sanitario” que afecta a más de 400.000 personas, en nuestro país, según los últimos estudios.

    ¿Pero qué es la espasticidad? “Trastorno motor caracterizado por un aumento en del tono muscular velocidad dependiente asociado a reflejos tendinosos exaltados por un aumento de los reflejos de estiramiento como parte del síndrome de la motoneurona superior”.

    Una definición menos técnica para aquellos que no somos especialistas en la materia  puede ser la siguiente: Alteración del Sistema Nervioso Central que produce un aumento del tono muscular, impidiendo total o parcialmente el movimiento de afectados ocasionando, además movimientos involuntarios denominados espasmos. La espasticidad está presente en: la parálisis cerebral, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica, la lesión medular, daño cerebral adquirido, espina bífida etc.

    Millones de afectados que necesitan de una atención multidisciplinar. Esta fue la idea central de toda la jornada.

    Entre los conferenciantes: Dr. Grandas, Dr. Volker Dietrz (Suiza), Dr. Miquel Aguilar (Tarrasa), Dr. Paulina Oliva (Madrid), Dr. Francisco Vivancos (Madrid) Dra. Elisa Dolado (Dolado) Dr. Stephan Hesse (Alemania), Dr. Ignacio Pascual (Madrid), Dr. Ignacio Martínez (Madrid), Dr. Carlos Fernández Carballlal (Madrid) Todos ellos, de diferentes especialidades como neurología, traumatología, neurocirugía, rehabilitación y fisioterapia.

    Tras definir y exponer la prevalencia y etología de la espasticidad en una ponencia concisa y brillante, El Dr. Grandas dio paso a su colega alemán el Dr. Dietz que expuso el abordaje multidisciplinar de la espasticidad en lesionados medulares del Spinal Cord Injury Center de Suiza.

    El neurólogo Miquel Aguilar hizo un recorrido claro y sencillo de las diferentes escalas que se utilizan para evaluar la espasticidad. Sin embargo, este gran profesional recalcó algo vital independientemente de la escala que se utilicen no hay que olvidar que la valoración del propio paciente es lo más importante.

    Sin duda una de las conferencias, que más expectación despertó fue la de la doctora Elisa Dolado del Servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo que expuso detalladamente su experiencia y la de su equipo durante más de 15 años con el tratamiento Baclofeno Intratecal con el que se obtienen resultados muy satisfactorios asumiendo siempre el riesgo que conlleva una cirugía.

    La Dra. Inés Folgado médico rehabilitador insistió en la importancia de un diagnostico precoz y las diferencias entre un niño y un adulto.

    El Dr. Hesse de Alemania consiguió captar la atención de todos los asistentes al presentar las ventajas del Lokomat y del Gait Trainner dos máquinas que permiten facilitar el esfuerzo de los fisioterapeutas y mejorar los resultados.

    Por su parte el Dr. Pascual Pascual neurólogo del Hospital de la Paz explicó los excelentes resultados que se obtiene con la toxina botuliníca en niños con Parálisis Cerebral Infantil.

    El Dr. Fernández Carballal presentó una visión actualizada del papel de los tratamientos neuroquirúrgicos para la espasticidad.

    En resumen 11 conferencias a cada cual más brillante donde se expusieron diferentes tratamientos entre los que cabe destacar: la toxina botulinica, el baclofeno intratecal o bomba de baclofen, las rizotomias, fisioterapia, y diferentes medicamentos antiespasticos por vía oral.

    Pero como muy bien puntualizó el Dr. Martínez Caballero traumatólogo del Hospital del Niño Jesús, durante su exposición de las posibilidades de la cirugía ortopédica “No se trata de un fisioterapeuta o un traumatólogo o un rehabilitador se trata de un fisioterapeuta, un traumatólogo y un rehabilitador y un neurocirujano y un neurólogo  y la lista de y sigue sumando”.

    Desde Discapnet y desde la Asociación Convives con Espasticidad felicitamos y agradecemos a todos los que hicieron posible y asistieron a esta jornada. Y les rogamos a los diferentes profesionales de las  distintas especialidades que recuerden que aunque por distintas vías comparten un mismo fin: mejorar la calidad de vida de sus pacientes.

    vía CONVIVIR CON ESPASTICIDAD.

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