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	<title>RehabilitandoHonduras.com &#187; discriminacion</title>
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	<description>para el lesionado medular</description>
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		<title>Aprendiendo al Rock &amp; Rodar</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Mar 2012 23:29:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
				<category><![CDATA[Testimonios]]></category>
		<category><![CDATA[asistencia personal]]></category>
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		<description><![CDATA[Cuando yo era pequeño-en las décadas de 1960 y 1970-la mayoría de los niños con discapacidad o bien no asistian a la escuela o se segregaban en instituciones por separado. Mis padres no querían ninguna de esas opciones para mí. Nací con una forma de atrofia muscular espinal, una debilidad neuromuscular genética. Nunca caminé o &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2012/03/24/aprendiendo-al-rock-rodar/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1718" class="wp-caption alignleft" style="width: 220px"><a href="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2012/03/Ben-210.jpg"><img class="size-full wp-image-1718" title="Ben Mattlin, Autor de &quot;Miracle Boy Grows Up&quot;" src="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2012/03/Ben-210.jpg" alt="Ben Mattlin, Autor de &quot;Miracle Boy Grows Up&quot;" width="210" height="214" /></a><p class="wp-caption-text">Ben Mattlin, Autor de &quot;Miracle Boy Grows Up&quot;</p></div>
<p>Cuando yo era pequeño-en las décadas de 1960 y 1970-la mayoría de los niños con discapacidad o bien no asistian a la escuela o se segregaban en instituciones por separado. Mis padres no querían ninguna de esas opciones para mí.</p>
<p>Nací con una forma de atrofia muscular espinal, una debilidad neuromuscular genética. Nunca caminé o me puse de pie. Pero aparte de saber intelectualmente que yo era &#8220;minusválido&#8221;, como solíamos decir, yo siempre me consideré normal. Después de todo, tener una discapacidad era normal para mí. Es todo lo que he conocido.<br />
Sin embargo, las escuelas no lo sentían de esa manera. Mis padres tuvieron que luchar para meterme en una escuela regular. La discriminación contra personas con discapacidad era legal en esos días.</p>
<p>Al insistir en que se me integrara en las escuelas regulares, mis padres garantizaban no sólo mi educación, sino también mi socialización. No siempre fue fácil, pero en su mayor parte los otros niños eran muy amables. Mis maestros ayudaron; en primer grado, mi maestra de la clase de hecho reunió en un círculo e invitó a los otros niños a tocar mi silla de ruedas para que no sintieran miedo. No me importaba.</p>
<p>Había unos niños que eran problemas. Las amenazas se presentaron, pero nunca hubo algún daño físico hacia mí (al menos no intencionalmente). En esas situaciones difíciles, he aprendido a ser un &#8220;tipo duro&#8221; como mis héroes en la televisión. Yo nunca actuaría con miedo. Y en al menos un caso, aproveché en acusar falsamente a otro niño de hacer algo malo que yo había hecho. Cuando protestó, yo simplemente mentí: &#8220;Yo no podría haberlo hecho.&#8221;</p>
<p>En la escuela secundaria, para pasar el rato con los chicos populares, tuve que confiar en ellos para empujar mi silla de ruedas. La primera vez que en realidad fue fuera de la escuela con un amigo para fumar un cigarrillo, recuerdo que me sentía muy orgulloso de que, esa noche, yo me jacté de ello ante mi madre!</p>
<p>Vamos a dar crédito donde es debido. Mi vida social se vio favorecida en gran medida por algunos asistentes fabulosos. A veces los horarios eran como malabares, y nunca fuí tan libre como quería ser. Pero, ¿qué adolescente lo es?</p>
<p>Con la ayuda de mis ayudantes, fui en algunas citas con chicas. Pero nunca nada dio resultado, hasta que estaba en la universidad, vivir en un dormitorio, con un asistente enél. Sentí que sabía muy bien cómo poner a la gente a gusto sobre mi discapacidad para entonces. Pensé que era muy seductor, también.</p>
<p>Tal vez la parte más difícil vino después. Una vez estuve en una relación, yo luchaba para proteger a mi novia de tener que cargarla con mi discapacidad. Yo insistía con tanta fuerza, de hecho, que se puso un poco molesta. Ella quería hacer cosas por mí. Además, una vez que nos mudamos a vivir juntos, tener un asistente pagado alrededor todo el tiempo se convirtió en una invasión intolerable de la intimidad.</p>
<p>Al día de hoy-después de 23 años de matrimonio-mi esposa y yo luchamos por encontrar la combinación correcta de ayudantes. A veces contrato ayuda extra, otras veces menos. Pero a través de esta lucha, nos hemos unido más que muchas otras parejas que conocemos. Compartimos todos nuestros secretos.</p>
<p>Y para nuestros hijos, solo somos mamá y papá. Quizás no seamos los típicos madre y padre, pero en estos días, ¿quién puede decir lo que es típico?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>vía <a href="http://blog.facingdisability.com/?p=337">Facing Disability</a></p>
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		<title>La indiferencia, el otro lastre de vivir en silla de ruedas en Honduras</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 20:47:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accesibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Leyes]]></category>
		<category><![CDATA[discapacidad]]></category>
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		<category><![CDATA[transporte]]></category>

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		<description><![CDATA[Periodista de LA PRENSA recorre calles de San Pedro Sula como discapacitada y vive la pesadilla. Mis manos se aferraron a las ruedas que desde esa mañana calurosa se convirtieron en mis piernas. Sentí temor porque el desafío era enorme, pero mi coraje me alentó a empujar la silla negra que me llevaría a recorrer &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2012/01/31/la-indiferencia-el-otro-lastre-de-vivir-en-silla-de-ruedas-en-honduras/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<div id="attachment_1607" class="wp-caption alignright" style="width: 166px"><a href="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2012/01/En-la-vida-de_480_311-5.jpg"><img class="size-full wp-image-1607" title="Liliam Mejía" src="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2012/01/En-la-vida-de_480_311-5.jpg" alt="Liliam Mejía" width="156" height="244" /></a><p class="wp-caption-text">Liliam Mejía</p></div>
<p>Periodista de LA PRENSA recorre calles de San Pedro Sula como discapacitada y vive la pesadilla.</p></blockquote>
<p>Mis manos se aferraron a las ruedas que desde esa mañana calurosa se convirtieron en mis piernas. Sentí temor porque el desafío era enorme, pero mi coraje me alentó a empujar la silla negra que me llevaría a recorrer las calles de San Pedro Sula, capital industrial Honduras.</p>
<p>Todo comenzó un jueves soleado de enero. Guardé mi grabadora, mi libreta y mi lápiz y, decidida, me senté por primera vez en aquella silla para unirme a ese grupo, al de la minoría, al que pocos le bajan la mirada y que sobrevive a merced de la solidaridad y su fuerza de voluntad.</p>
<p>Cambié mis jeans por una falda roja de algodón, mis tacones por unas zapatillas de azul desteñido, elegí una camiseta desgastada y sobre ella me puse otra manga larga y un gorro sobre mi desgreñado cabello para protegerme de la crueldad del sol. Así me trasladé a ese mundo, para mí desconocido, pero no para los <strong>3,700 sampedranos a quienes les resulta imposible caminar</strong>. No fue fácil&#8230;</p>
<p>La silla comenzó a rodar y no había avanzado mucho cuando mis brazos querían flaquear. Sentí como si anduviera a rastras en aquel aparato que se resistía a obedecer mis órdenes.</p>
<p>A las pocas cuadras entendí la triste realidad de vivir atada a una silla de ruedas y más cuando uno tiene que aventurarse en calles llenas de grietas, inseguras y sin accesos para personas con discapacidad. El sol despiadado y la apatía de mucha gente complicaron el reto de experimentar cómo es la vida de una mujer que ha perdido la capacidad de caminar en una ciudad violenta, en la que a veces escasea la solidaridad. Confieso que me atacaron la ansiedad, el pánico y la incertidumbre, pues no sabía qué esperar en las calles de esta ciudad donde <strong>circulan unos 450,000 autos.</strong></p>
<p>Mi jornada comenzó en la primera avenida y nueve calle del barrio Las Acacias. Había avanzado apenas una cuadra y mi corazón palpitaba acelerado, el sudor empezaba a recorrer mi frente y espalda. En algún momento fue como si corriera una maratón. Eran los primeros signos del esfuerzo de desplazarme sobre esas cuatro ruedas, cuyo único motor era la fuerza de mis brazos. Nunca pensé que mi primer gran obstáculo sería un pequeño desnivel en las calles que no se distingue cuando uno anda a pie.</p>
<p>La calle estaba solitaria, pocos vehículos circulaban, mientras yo avanzaba para llegar a la tercera avenida y subirme en un taxi. Solo me separaban dos cuadras, pero, yendo lentamente sobre mi silla, aquel camino parecía interminable.</p>
<p>-Si no estuviera ocupado, le ayudaba -me dijo un guardia alto y de tez trigueña, que cumplía sus deberes y me observaba desde la acera.</p>
<p>Fatigada, intenté acortar el camino y tuve que hacer mi primera pausa en la esquina de la segunda avenida. No podía más. Agité mi toalla para hacerle señal de parada a un ruletero. Fue en vano, viajaba sin pasajeros y quizás sin destino, pero me dejó a mi suerte y deduje que esa mañana no sería la mejor para mí.</p>
<p>Entendí que para subirme en un taxi debía llegar a la Tercera Avenida, pues es más transitada. Avancé pausadamente, pero tres frondosos árboles me ofrecieron su fresca sombra. ¡Ahhh!, tanto que la necesitaba.</p>
<p>Agarré aire y seguí sin dejar de sentir por todo el cuerpo la vibración causada por los agujeros y bultos del pavimento.<br />
Hice otro intento.</p>
<p>-No me cabe esa cosa en el baúl -me respondió el conductor al percatarse del tamaño de mi fiel compañera. Casi exploto en llanto; me dolió tanto su indiferencia. Intenté una tercera y cuarta vez y ninguno se detuvo, pero al menos no me lanzaron palabras cargadas de frialdad.</p>
<p>Eran casi las once de la mañana, el sol ardía y yo esperaba en aquella esquina y en aquella silla que muchos simulaban no ver. Un hombre manipulaba un montacargas y otro, de unos veinte años, curioseaba para ver quién se atrevía a llevarme.</p>
<p>Impotente, con una tristeza inexplicable, pero con un ápice de esperanza, extendí mi brazo para detener el quinto ruletero. El conductor le dio la vuelta a la manzana, parqueó su vehículo y me ayudó a subir a la unidad y al fin pude subirme en el primer taxi en silla de ruedas.-La vi y regresé. Es que casi no se nota que estaba allí -me dijo aquel hombre de piel trigueña-. ¿Ya ratos estaba allí? -me preguntó, como adivinando mi respuesta.</p>
<p>Fue amable y compasivo. Mientras me trasladaba a un centro comercial me inundó de preguntas, estaba interesado en saber sobre mi mal.</p>
<p>-¿Tuvo algún accidente?</p>
<p>-Sí, me dañé la columna. Fue hace unos meses y aún no me acostumbro a la silla -respondí. Fue una mentira forzosa para disimular mi inexperiencia al manipular el aparato.<br />
-¿Con quién iba cuando pasó el accidente? ¿Vive ahí por dónde estaba?</p>
<p>Respondí brevemente. No quería engañar más a aquel hombre solidario del taxi 3013.</p>
<p>Ya en mi destino y gracias a su ayuda me subí en la acera. Un bordillo es como una montaña para las pequeñas llantas que van al frente de la silla.</p>
<p>Mientras les exigía a mis brazos que no desmayaran, otra grieta me hizo difícil avanzar. Observé a varios hombres conversando amenamente. Uno abandonó la charla y, sin pronunciar una palabra, estiró su brazo y jaló la silla de la bracera izquierda. Al fin atravesé lo que parecía imposible. Para mí, esa mano venía de lo divino.</p>
<p>Me desplacé a la primera calle y 10 avenida del barrio Guamilito. En esa esquina, una anciana pedía dinero. Me observó con recelo: quizás imaginó que me apostaría en aquel lugar a mendigar. No estaba equivocada. Ese era mi plan. Sentí compasión y su mirada me hizo retroceder. No podía ni quería ser una competencia para aquella mujer de cabellos de plata.</p>
<p>Decidí subirme en otro taxi. Una señora se acercó para ayudarme, me pasó a la sombra y le hizo señas a un taxista para que se detuviera. El hombre paró sin vacilar, ella se ocupó de pasarme al asiento delantero y el conductor del 2876 metió mi silla en el baúl.</p>
<p>Mi destino esta vez era el barrio Los Andes. El taxista, también curioso, intentó saber cuánto tiempo demoraría para esperarme.</p>
<p>-Mi hermano vendrá a acompañarme -le respondí para que siguiera su camino.</p>
<p>Al llegar, sacó mi silla, me dejó en la sombra y me dio su número de teléfono en una tarjeta. Comprendí que también existe gente compasiva.</p>
<p>Seguía encontrando más barreras: parecían perseguirme. Dije en mi mente: “Otra acera con bordillo”, porque en esta ciudad abundan los obstáculos para quienes -como yo- se movilizan en una silla de ruedas. Recurrí a la solidaridad y esta vez no esperé; la pedí y llegó. Qué aliviada me sentí tras bajar por aquel cerro de concreto y me coloqué unos pasos antes de la parada de buses. El sol quemaba y yo ansiaba entrar en el primer rapidito que me salvara de los invisibles, pero implacables, rayos solares. Allí estaba yo lista para el siguiente reto. En eso apareció la unidad blanca 0832 de la ruta 1. Hice señal de parada y, sin esperarlo, el conductor frenó.</p>
<p>La puerta se abrió y sentí que se me abría el cielo. Bajaron dos hombres, el ayudante y un pasajero, dispuestos a ayudarme. Me acomodaron en un asiento para dos personas y mi silla iba ocupando otro, que es para cuatro. El ayudante empezó a cobrar. Por un momento creí que me exigiría el pago por todos los cupos que abarcaba y le pregunté cuánto le debía.Él solo me respondió:</p>
<p>-Allá su conciencia, dijo con cierta lástima.</p>
<p>Le pagué catorce lempiras. Era el valor de dos pasajes. No andaba más.</p>
<p>Es triste, pero real. En esta ciudad no hay buses, taxis ni rapiditos aptos para las personas con discapacidad, pero sí hay gente solidaria que hace olvidar -por momentos- a los indiferentes.</p>
<p><strong>Sí hay leyes, como la de Equidad y Desarrollo Integral para las Personas con Discapacidad, que en su artículo 51 estipula que, para extenderles el permiso de circulación a las unidades de transporte, por cada 48 asientos debe haber cuatro reservados a personas con limitaciones físicas. Pero la realidad es otra; tristemente es una ley más.</strong></p>
<p>Me quedé en el barrio Barandillas, ahí viví un momento desesperante. Me coloqué en la 6 calle y 2 avenida, esperando un rapidito. Pasaban uno tras otro, en veloz carrera.</p>
<p>-¿Va a pasar, mamaíta? -me preguntó una mujer con tono dulce y le expliqué que esperaba bus. Un muchacho pasó en un turismo verde, extendió su brazo con mucho esfuerzo y me regaló los primeros dos lempiras de ese día. Otra mujer de baja estatura y piel clara observaba la escena desde su turismo gris. Minutos más tarde se bajó y en un acto de nobleza se plantó en medio de la calle a detener el tráfico, mientras enviaba a un muchacho en bicicleta a ayudarme, pero le expresé que esperaba bus. Casi al mismo tiempo, un vehículo de valores se paró, abrió su puerta y se asomó uno de los guardias:</p>
<p>-¿Va a pasar?</p>
<p>-Espero bus -respondí una vez más.</p>
<p>-Ojalá encuentre quien la lleve -fueron sus palabras cargadas de pesar.</p>
<p>Esperé treinta minutos y vi pasar catorce vehículos, entre buses grandes y rapiditos. Nadie se detuvo. Nadie tuvo compasión. Conductores y ayudantes volteaban a verme para curiosear, solo para eso, ninguno para auxiliar.</p>
<p><object width="480" height="360"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/UMkTsCau-pY?version=3&amp;hl=es_ES"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/UMkTsCau-pY?version=3&amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" width="480" height="360" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p><strong>“Pidiendo me jugué la vida bajo un sol que quemaba”</strong></p>
<p>Lista para experimentar la aventura de sobrevivir sentada en mi silla de ruedas recurriendo a la caridad de la gente, me ubiqué a inmediaciones de la primera calle, avenida Juan Pablo II. No solicité ningún permiso ni llegué a un acuerdo con nadie y en pocos segundos ya estaba pidiendo dinero. No hay otra opción para muchos que se hallan en esta situación.</p>
<p>Si a las personas con sus piernas sanas se les dificulta obtener un empleo, para un discapacitado es una tarea titánica, casi utópica. En San Pedro, apenas <strong>el 5% de los ciudadanos con <a href="http://www.laprensa.hn/Secciones-Principales/Honduras/San-Pedro-Sula/Personas-con-retos-especiales-piden-apoyo" target="_self">limitación física</a> laboran</strong> y los demás se dedican a la mendicidad o están aislados en sus casas.</p>
<p>Dos vendedores de jugos -un hombre y una mujer, dos de franelas, otro de desodorantes para carro y un canillita eran mi extraña compañía. Al principio, sus miradas eran desconfiadas, cómo preguntándose quién era yo, pero bastaron pocos minutos y llegó la primera sonrisa: fue de la vendedora de jugos. El paso veloz de los vehículos me atemorizó y opté por mendigarles a los que circulaban a mi orilla.</p>
<p>-Deme un lempira -repetía una y otra vez.</p>
<p>A veces, solo levantaba mi dedo índice, pero sin ningún resultado. Los minutos transcurrían, el sol quemaba y el calor del pavimento me agobiaba. Tuve deseos de adelantar el tiempo y retirarme de las amenazas de la calle. -Aquí le mandan estos cinco lempiras -me dijo la muchacha de los jugos. El dinero provenía de un conductor del carril al que aún yo no tenía confianza de llegar. No hay tiempo para conversar porque cada uno cumple su afán de ganar algún dinerito vendiendo o pidiendo.</p>
<p>-¿Aquí va a estar? -me preguntó un vendedor.</p>
<p>Le calculé menos de treinta años, de baja estatura, piel trigueña, con bigote y pequeña barba.</p>
<p>-Sí -respondí.</p>
<p>Entonces comenzó el interrogatorio:</p>
<p>-¿Qué le pasó en las piernas? ¿Va a decir que no tiene mamá ni papá? ¿Quién le dio esa silla?<br />
Contesté sin vacilar.</p>
<p>Después de la corta charla casi no se me despegó. Mientras pedía, él ofrecía su producto y me di cuenta de que también él mendigaba. Cuando no le compraban decía que el día iba mal y pedía para el fresco.</p>
<p>-Aquí se pone bueno los días de pago. Se hacen hasta 300 lempiras -me comentó, mientras los carros pasaban a toda velocidad. El semáforo estaba en luz verde. La charla concluía al volver el rojo.</p>
<p>Venciendo el miedo empujé la silla en medio de los dos carriles para aprovechar a los conductores que circulaban a mi lado izquierdo y al derecho.</p>
<p>-A usted sí vale la pena darle. No a ese montón de bolos que andan pidiendo -me dijo un conductor, que se lamentó porque no andaba dinero suelto.</p>
<p>Los lempiras abundan, pero hay gente que también regala billetes de cinco.</p>
<p>Al mendigar, fui la esponja de los mejores y peores sentimientos del ser humano. Desde el mundo de mi silla descubrí que hay gente solidaria y amable, especialmente la de apariencia humilde, los que andan en carros menos costosos. También hay quienes simulan no ver y “regalan” miradas de desprecio y repulsión, sintiéndose seguros de que sus vidas afortunadas por los buenos ingresos serán eternas. Van hablando por teléfono, fingiendo hacer cualquier cosa, excepto voltear a ver la parte inferior de su ventana polarizada, con sus raras excepciones, como todo en la vida.</p>
<p>Me preguntaba qué tan diferente sería si fuera del otro sexo. Seguramente sería más difícil para un hombre estar sentado aquí.</p>
<p>De pronto sentí en mis pies el viento que dejó un turismo a toda velocidad; sin el mínimo cuidado, reaccioné. Estaba jugándome la vida.</p>
<p>-Váyase a la otra esquina, ahí dan más dinero. Ya es hora de comer -repetía con insistencia el vendedor de desodorantes. Ya pocos conductores le daban a él. Le pedí que me acercara a una pulpería, donde comían un hombre delgado y dos niños.</p>
<p>-¿Quiere una tortilla? -me preguntó.</p>
<p>Acepté y la puso en mis manos con una pieza de la chuleta que él había empezado, un bocado de pollo y queso, ese fue mi almuerzo.</p>
<p>Fatigada, me quedé en la acera varios minutos, ahí, el temor me invadió. Una patrulla rebasó un bus y lo paró. Los policías se tiraron de la paila. Solo me imaginé que era un asalto.-Dios mío, qué voy a hacer en esta silla si hay disparos -pensé. Entré en pánico y hasta se me ocurrió levantarme y salir corriendo. Pero ¿qué le sucedería a una persona que en realidad está atada a ese aparato? Por fortuna no sucedió nada malo. Hicieron una inspección y continuaron su camino.</p>
<p>Cuando el sol empezó a ocultarse detrás de <strong>El Merendón </strong>le ponía fin al día con un solo pensamiento: ¡Gracias, Dios, por mis piernas! ¡Gracias, Dios!</p>

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<p>vía <a href="http://www.laprensa.hn/Secciones-Principales/Honduras/Apertura/La-indiferencia-el-otro-lastre-de-vivir-en-silla-de-ruedas-en-Honduras">La Prensa</a>.</p>
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		<title>Esta imagen es un ejemplo de 2 cosas en Honduras: La indiferencia o la ignorancia de nuestro pais a</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Apr 2011 22:26:00 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_1460" class="wp-caption alignnone" style="width: 522px"><a href="http://rehabilitandohonduras.com" rel="attachment wp-att-1460"><img src="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2011/12/tumblr_lj94zq2J7o1qcde22o1_1280.jpg" alt="" width="512" height="683" class="size-large wp-image-1460" /></a><p class="wp-caption-text">Esta imagen es un ejemplo de 2 cosas en Honduras: La indiferencia o la ignorancia de nuestro pais a </p></div>
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		<title>Foro de Discapacidad por Dr. Davila en canal 6</title>
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		<pubDate>Sat, 29 May 2010 18:15:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="660" height="525" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/QD-N3la-DRQ&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;color1=0x2b405b&amp;color2=0x6b8ab6&amp;border=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="660" height="525" src="http://www.youtube.com/v/QD-N3la-DRQ&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;color1=0x2b405b&amp;color2=0x6b8ab6&amp;border=1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<title>¿Minusválido o Persona con discapacidad?</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Mar 2010 14:30:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Emol &#8211; Karin Schröder 03/2010 La semántica del término minusválido es ofensiva y, al igual que las medidas que se toman para proteger a los discapacitados, en ocasiones los complican más que los ayudan. La palabra minusválido es ofensiva y debiera dejar de ser usada. Quisiera referirme a la necesidad de ir generando cambios desde el lenguaje &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2010/03/19/%c2%bfminusvalido-o-persona-con-discapacidad/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2010/03/minusvalido.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-703" title="minusvalido" src="http://rehabilitandohonduras.com/wp-content/uploads/2010/03/minusvalido.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Emol &#8211; Karin Schröder 03/2010 La semántica del término minusválido es ofensiva y, al igual que las medidas que se toman para proteger a los discapacitados, en ocasiones los complican más que los ayudan. La palabra minusválido es ofensiva y debiera dejar de ser usada. Quisiera referirme a la necesidad de ir generando cambios desde el lenguaje y desde nuestros actos. Todavía es muy frecuente encontrarnos en el sector de estacionamiento con carteles en supermercados, tiendas comerciales, centros médicos, etc. con carteles por supuesto bien intencionados que guardan espacio para  MINUSVÁLIDOS. Minus: preposición latina que significa menos.</p>
<p>Es decir, el estacionamiento está guardado para alguien menos valido, o sea no está guardada para nadie.</p>
<p>Porque menos válido respecto a quién…..y de acuerdo a qué criterio… La palabra minusválido es ofensiva y debiera dejar de ser usada por un tema de respeto y consideración  de todas las personas. El término actual es discapacidad y yo agregaría con mayúscula la palabra PERSONA con discapacidad.</p>
<p>Otra circunstancia particular que me ha llamado mucho la atención corresponde a unos minibuses que circulan por la ciudad con un cartel no poco llamativo por el frente del vehículo que dice “DISCAPACITADOS”. Como ciudadano común me pregunto el objetivo de poner tamaño cartel que provoca una mirada instantánea al interior del bus para ver quiénes son esos diferentes o casi “bichos raros” que trae el transporte y me encuentro con PERSONAS.</p>
<p>Como ya estoy habituada al tema y he derribado prejuicios con las personas con discapacidad desde mi experiencia, deja de llamarme la atención. Tamaño cartel provoca un inmediato “ELLOS” lejos de mí, ciertamente un ¡CUIDADO, aquí están ELLOS!</p>
<p>Pero recuerdo que existen adhesivos convencionales que hacen referencia a personas con discapacidad y que, sin duda, son más delicados y dignos que un cartel invasivo y con letras grandes, que invita a sobreponer la condición de la persona a la persona misma.</p>
<p>Para entender mejor el tema resulta fácil ponerse en su lugar. Si pensamos que ellos no se dan cuenta estamos profundamente equivocados.</p>
<p>Por último, invitar a sacar los conos en frente de estacionamientos para personas con discapacidad que más que ayudar entorpecen aun más sus posibilidades para estacionarse. Casi una burla para quien es difícil desplazarse a retirar el cono.</p>
<p>Por supuesto, los han puesto porque hay personas que aún no respetan los carteles que tienen la intención de reservar dichos espacios. Cabe hacer la reflexión de quién es el que tiene la discapacidad….</p>
<p>La otra opción es aumentar considerablemente los carteles, ya que somos muchas las personas con discapacidad, pero ya por ningún motivo minusválidos.</p>
<p>vía <a href="http://www.ciudadaccesible.cl/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=319:iminusvalido-o-persona-con-discapacidad&amp;catid=70:prensa-nacional">Ciudad Accesible</a></p>
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		<title>Haciendo visible lo invisible: ¡Derechos humanos ya!</title>
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		<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 21:24:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
				<category><![CDATA[Internacionales]]></category>
		<category><![CDATA[discriminacion]]></category>
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		<description><![CDATA[El pasado sábado 12 de septiembre, el Foro de Vida Independiente comenzó en Madrid, la III Red de Marchas por la Visibilidad de las personas con Diversidad Funcional. 16/09/2009 Discapnet/Madrid/C.T Cientos de personas se dieron cita en la plaza del Jacinto Benavente de la capital, para reivindicar el derecho a una vida independiente. Fue un &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2009/10/08/haciendo-visible-lo-invisible-%c2%a1derechos-humanos-ya/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El pasado sábado 12 de septiembre, el Foro de Vida Independiente comenzó en Madrid, la III Red de Marchas por la Visibilidad de las personas con Diversidad Funcional.</strong></p>
<p><em>16/09/2009 Discapnet/Madrid/C.T </em></p>
<p>Cientos de personas se dieron cita en la plaza del Jacinto Benavente de la capital, para reivindicar el derecho a una vida independiente. Fue un ambiente de fiesta y celebración animado por tambores. Cientos de personas salieron a la calle para hacer visible lo que a veces parece invisible que la diversidad funcional o discapacidad no es una enfermedad sino una condición más y permanente de la persona y que no puede ser discriminada por ello, ni por la sociedad ni por el estado.</p>
<p>Nace la necesidad de reconocer la asistencia personal como derecho humano en todo nuestro país. Así lo reconoce la ONU. Sin embargo en nuestro país, sólo se puede optar a asistencia personal gratuita gracias a los Proyectos de Vida independiente en la diputación foral de Guipúzcoa, en Barcelona y Madrid.</p>
<p>Gracias a ellos, los beneficiarios disponen de asistencia personal un máximo de 11 horas para poder realizar actividades de la vida diaria: estudio, trabajo, ocio… Un servicio autogestionado y financiado plenamente por las Consejerías.</p>
<p>Esta fue la primera de una serie de Marchas que se celebrarán en diversas ciudades españolas hasta el 10 de diciembre.</p>
<p>En todas ellas los manifestantes tienen dos nexos en común:</p>
<p>La diversidad funcional esta presente en sus vidas de una o otra forma.</p>
<p>El deseo a poder ejercer su derecho a la vida independiente.</p>
<p>Hacer visible lo que a veces parece invisible es el primer paso para conseguir la meta.</p>
<p>Desde Discapnet nos sumamos a esta serie de marchas deseando que en futuro cercano no sean necesarias porque todos los derechos sean reconocidos.</p>
<p>Para terminar este articulo unas palabras de Manuel Lobato activista sin descanso del Movimiento Vida Independiente que falleció hace poco y al que se le homenajeo con la marcha: “Los que nos desplazamos de forma distinta, los que reciben las sensaciones de otra forma o los que interpretan el mundo de forma muy diferente, no tenemos por qué estar enfermos, podemos ser felices, podemos amar y ser amados, podemos aportar cosas, incluso tomar iniciativas y ser útiles. Nació lo que se conoce como Vida Independiente”.</p>
<p><a href="http://convivirconespasticidad.blogspot.com/2009/09/haciendo-visible-lo-invisible-derechos.html">fuente</a></p>
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		<title>Neza creará dirección para discapacitados</title>
		<link>http://rehabilitandohonduras.com/2009/10/07/neza-creara-direccion-para-discapacitados/</link>
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		<pubDate>Wed, 07 Oct 2009 19:41:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Neza creará dirección para discapacitados El alcalde paralímpico, Edgar Cesáreo Navarro Sánchez, anunció que se construirán mil rampas en todo el municipio NEZAHUALCOYÓTL, EDOMEX. MARTES 06 DE OCTUBRE DE 2009 17:00 El alcalde paralímpico, Edgar Cesáreo Navarro Sánchez, anunció que se construirán mil rampas en todo el municipio para que sean utilizadas por las personas &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2009/10/07/neza-creara-direccion-para-discapacitados/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td><span class="geoGris30" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 30px; color: #003366; font-weight: normal; letter-spacing: -1px;">Neza creará dirección para discapacitados</span><br />
<span class="arnegro16" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 16px; color: #000000;"><strong>El alcalde paralímpico, Edgar Cesáreo Navarro Sánchez, anunció que se construirán mil rampas en todo el municipio</strong></span></td>
</tr>
<tr>
<td><span style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-size: small;"><br />
</span><span class="verrojo13" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; color: #cc0033; font-weight: lighter;"><span class="tbgris11" style="font-family: 'trebuchet ms', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px; color: #999999; text-transform: uppercase; word-spacing: -0.5px;"><br />
</span></span><span class="tbgrisf11" style="font-family: 'trebuchet ms', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px; color: #666666; text-transform: uppercase; word-spacing: -0.5px;">NEZAHUALCOYÓTL, EDOMEX. MARTES 06 DE OCTUBRE DE 2009 </span><br />
<span class="verrojo13" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; color: #cc0033; font-weight: lighter;">17:00</span> <span class="arnegro14" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; color: #000000;">El alcalde paralímpico, Edgar Cesáreo Navarro Sánchez, anunció que se construirán mil rampas en todo el municipio para que sean utilizadas por las personas con capacidades diferentes, porque las pocas que hay fueron realizadas por organizaciones civiles.En entrevista, el edil priísta indicó que las rampas serán edificadas tanto en las calles de Nezahualcóyotl, como en edificios públicos pues las personas que sufren algún tipo de discapacidad se enfrentan de manera cotidiana a problemas para ingresar o salir de los inmuebles.</p>
<p>Durante un recorrido por la escuela especial Itandehui, que lo mismo funciona como preescolar, primaria y secundaria, a la que acuden menores con problemas visuales, síndrome de Down o de lento aprendizaje, el presidente municipal indicó que este será el primer proyecto de su gobierno dirigido a las personas con algún tipo de discapacidad.</p>
<p>Navarro Sánchez también informó que este mes propondrá al cabildo la creación de una dirección que atienda los problemas específicos de las personas con capacidades diferentes.</p>
<p>Ese cargo sería ocupado por Miguel Chávez Benítez, quien padece una lesión medular que lo tiene postrado en una silla de ruedas. Es licenciado en Derecho y tiene el perfil adecuado para desempeñar el puesto, afirmó.</p>
<p>Desde que inició su administración el 18 de agosto pasado, más de 200 personas que sufren alguna discapacidad han acudido al palacio municipal a dejar su currícula con la esperanza de conseguir alguna fuente laboral en la burocracia local.</p>
<p>Edgar Cesáreo Navarro señaló que hasta ahora se han contratado a 20 de ellos que están en diferentes áreas del ayuntamiento, desde Seguridad Pública, Desarrollo Social y en las bibliotecas municipales.</p>
<p>El munícipe explicó que los interesados en ocupar un puesto en la dirección de atención a personas con capacidades diferentes -subdirección o jefaturas de departamento- deberán cumplir con un perfil profesional para desempeñar de manera adecuada su función.</p>
<p>En Nezahualcóyotl hay registradas en asociaciones civiles 12 mil personas con capacidades diferentes, pero el alcalde reconoció que son más los habitantes que sufren algún tipo de discapacidad.El ayuntamiento, dijo, no sabe con exactitud cuántas personas con capacidades diferentes no tienen fuente de empleo.</p>
<p>El edil aclaró que las autoridades locales pugnan por la igualdad laboral, eso significa que si requieren contratar a un licenciado en Derecho será elegido quien cumpla con el perfil adecuado, sea persona con capacidades diferentes o no.</p>
<p></span></td>
</tr>
</tbody>
</table>
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		</item>
		<item>
		<title>Una aerolínea obliga a pagar 587 euros por llevar una silla de ruedas</title>
		<link>http://rehabilitandohonduras.com/2009/08/20/una-aerolinea-obliga-a-pagar-587-euros-por-llevar-una-silla-de-ruedas/</link>
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		<pubDate>Thu, 20 Aug 2009 21:52:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accesibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Internacionales]]></category>
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		<description><![CDATA[La compañía ha aconsejado a los pasajeros con discapacidad u otras necesidades especiales que deben informar previamente de su situación. La medallista paralímpica María Paz Montserrat Blasco, cuya discapacidad requiere el uso de una silla de ruedas, ha denunciado que la compañía aérea Spanair le obliga a pagar un suplemento de 587 euros, más del &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2009/08/20/una-aerolinea-obliga-a-pagar-587-euros-por-llevar-una-silla-de-ruedas/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La compañía ha aconsejado a los pasajeros con discapacidad u otras necesidades especiales que deben informar previamente de su situación.</strong></p>
<p><img class="alignright" style="margin: 3px;" title="Spanair" src="http://www.aspaymcantabria.com/img/?i=797f84c5b73dd1545d639bb9d27e1054;w=256;h=256;p=1" alt="" width="256" height="256" />La medallista paralímpica María Paz Montserrat Blasco, cuya discapacidad requiere el uso de una silla de ruedas, ha denunciado que la compañía aérea <strong>Spanair</strong> le obliga a pagar un suplemento de 587 euros, más del doble de lo que le costó su billete de ida y vuelta, para poder viajar. La denunciante considera que es &#8220;un signo claro de discriminación&#8221; y que no responde a ninguna normativa europea.</p>
<p>Según ha relatado la deportista, &#8220;la pesadilla&#8221; comenzó el pasado día 11 de agosto cuando desde el aeropuerto madrileño de Barajas se disponía a viajar a Las Palmas de Gran Canaria por vacaciones. El viaje de regreso es mañana, jueves 20 de agosto.</p>
<p>A pesar de haber solicitado en una agencia de viajes un billete de ida y vuelta para personas con movilidad reducida &#8220;con mucha antelación&#8221;, en la puerta de embarque las azafatas de la compañía &#8220;dudaron hasta el último momento&#8221; si dejarla entrar en la aeronave porque &#8220;consideraban que necesitaba otro asiento para estirar las piernas y el avión iba lleno&#8221;. Finalmente, la ubicaron en uno de los asientos de la tripulación.<span id="more-269"></span></p>
<p><strong>Dos billetes para el regreso </strong></p>
<p>Cuando aterrizaron, y en previsión de que a la vuelta le pudiera ocurrir lo mismo, María Paz reclamó ante la compañía su asiento en clase turista. &#8220;Sólo requiere la atención por parte de AENA en el acceso al aeropuerto y al avión, pero puede sentarse en un asiento de turista como cualquier otra persona&#8221;, ha indicado la secretaria técnica del departamento legal de la Fundación de Disminuidos Físicos de Aragón (DFA), Marta Valencia, que está llevando el caso.</p>
<p>Sin embargo, la abogada ha indicado que desde Spanair le han advertido a la afectada que si quiere volver debe pagar un suplemento de 587 euros, o reservar un asiento en primera. Por todo ello, Blasco ha presentado una reclamación a Aviación Civil y la asociación aragonesa DFA se ha puesto en contacto con el Defensor del Pueblo de Aragón para que, según su representante legal, &#8220;solucione cuanto antes este asunto porque se trata de una discriminación en toda regla&#8221;.</p>
<p><strong>Spanair exige información previa </strong></p>
<p>Spanair ha aconsejado a los pasajeros con discapacidad u otras necesidades especiales que viajen con la aerolínea que deben informar previamente de su situación, tras la reclamación presentada por Montserrat Blasco. Han subrayado que todos los pasajeros &#8220;con movilidad reducida o con algún tipo de necesidad especial tienen que informar previamente&#8221;. &#8220;No es algo exclusivo de Spanair, se da en todas las aerolíneas&#8221;.</p>
<p>Las mismas fuentes han precisado que la pasajera afectada &#8220;había informado de que iba en silla de ruedas pero no había informado de que tiene una lesión en las rodillas que le impide doblar las piernas, por lo cual, requiere más de un asiento&#8221;. &#8220;Por lo que, de cara a otra ocasión, si quiere garantizarse un asiento, deberá reservar dos&#8221;, han indicado las mismas fuentes.</p>
<p>La página web de Spanair, en el capítulo de &#8216;Condiciones generales&#8217;, señala que &#8220;los pasajeros con discapacidades que hayan informado de su situación y de la atención especial que precisen en el momento de la expedición del billete, y que la compañía haya aceptado, no podrán ser objeto de posterior denegación del transporte en razón de tales discapacidades o atenciones especiales&#8221;.</p>
<p><a href="http://www.aspaymcantabria.com/n4094-una-aerolinea-obliga-a-pagar-587-euros-por-llevar-una-silla-de-ruedas">fuente</a></p>
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		</item>
		<item>
		<title>El monstruo sonriente</title>
		<link>http://rehabilitandohonduras.com/2009/03/06/el-monstruo-sonriente/</link>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 14:15:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moises</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Leyes]]></category>
		<category><![CDATA[discriminacion]]></category>

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		<description><![CDATA[Breve análisis acerca de la inclusión laboral de las personas con discapacidad en Venezuela y la discriminación solapada. En las grandes luchas que las personas con capacidades diferentes libramos, nos hemos encontrado con todo tipo de seres mitológicos que nos temen porque ven su propia fealdad retro-proyectada en nosotros. Horrendos y peliagudos se asustan y &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://rehabilitandohonduras.com/2009/03/06/el-monstruo-sonriente/">Continuar leyendo &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="post_title"><em>Breve análisis acerca de la inclusión laboral de las personas con discapacidad en Venezuela y la discriminación solapada.</em></div>
<p>En las grandes luchas que las personas con capacidades diferentes libramos, nos hemos encontrado con todo tipo de seres mitológicos que nos temen porque ven su propia fealdad retro-proyectada en nosotros. Horrendos y peliagudos se asustan y huyen al verse en semejantes espejos. Hemos destruido algunos, pero falta mucho para que desaparezcan por completo.</p>
<p>Los avances en materia social y legislativa han hecho saber que nos parecemos más a las demás personas de lo que se venía creyendo. Sin embargo, la búsqueda de la inclusión ha despertado a otro monstruo, <strong>el monstruo sonriente.<span id="more-130"></span><br />
</strong></p>
<p>Este último parece afable y nos trata con aparente mansedumbre. Cuando nos acercamos a él (porque él no se acerca a nosotros) para solicitar lo que nos corresponde por Ley, muestra su rostro hipócrita, nos sonríe, nos brinda un café y con una palmadita en la espalda nos halaga con elogios dándonos la razón. Luego con palabras sabihondas y llenas de tecnicismos esgrimen su lanza<em><span style="color: #888888;">:<span style="color: #808080;"> “Es peligroso para Ustedes, queremos su seguridad, no hay suficientes adaptaciones, no hay accesibilidad, debemos consultarlo, no es nuestra competencia, no hay recursos, bla bla bla…”</span></span></em></p>
<p>La Ley nos ha entregado un arma que pareciera estar causando aprensión en los empresarios porque esto podría atentar contra sus intereses. Pareciendo que temen despertar a sus peliagudos, se han estado mostrando amables, pacientes e inteligentes para continuar discriminando a quienes quieren acceder a un trabajo digno como todos los demás. Lamentablemente, la discriminación laboral tiene su mayor asidero en los entes gubernamentales, las empresas del Estado, PDVSA y sus filiales, por ende la empresa privada no se ve urgida en cumplir con la cuota correspondiente y nosotros continuamos mendigando un empleo.</p>
<p>Cualquiera ha escuchado decir a alguien: “No me aceptan en ninguna empresa”; con frecuencia esto se debe a una discapacidad leve porque, desde siempre, las empresas, y en especial las petroleras, se han especializado en discriminar a las personas con limitaciones especiales. Nadie entra a trabajar en ellas sin un examen médico de rigor; en el cual, a cualquiera que se le detecte la mínima deficiencia física o intelectual se le impide su ingreso.</p>
<p>Así los pobres se hacen más pobres y quienes tienen mayor necesidad económica se ven impedidos de alcanzar sustento digno tan siquiera una vez en la vida.</p>
<p>Concluimos que se hace sumamente necesario que las personas con discapacidad nos unamos en un sólo frente para luchar contra la diplomacia discriminatoria y conquistar lo que nos pertenece. Que asistamos a las instituciones y empresas empleadoras para aplicar la contraloría social y ocupar los espacios.</p>
<p>Es importante que nos vean laborar como aquellos que se agigantan ante las dificultades para demostrar a todos que somos capaces de transformar nuestras limitaciones y convertirlas en enormes ventajas que nos permiten realizar nuestro desempeño con presteza, rectitud y excelencia. Así podremos derribar al monstruo sonriente de la aberrante discriminación laboral.</p>
<p>Quizá así empleadores sensibles despierten a la conciencia con la disposición de llevar excelentes relaciones de trabajo, sobrepasando lo que apunta la Ley para crear un clima nuevo y mejor que mantenga encendidas las lucecitas de esperanza y la lleven al plano de lo concreto y real.</p>
<p style="text-align: right;"><em><span style="color: #808080;">Publicado en la revista TODO CON NOSOTROS, Puerto Píritu, Venezuela</span></em></p>
<p style="text-align: right;"><em><span style="color: #808080;">Por Ítalo Violo V. </span></em></p>
<p style="text-align: right;"><em><span style="color: #808080;">Anaco, 19 de Agosto de 2008</span></em></p>
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