Ser cuidador no es un papel que usualmente escogen las personas. Parece ser que los escoge, emerge de situaciones y circunstancias mas allá de nuestro control. La lesión medular, debilitación o enfermedad repentina puede venir sin aviso.
Este es un trabajo que no se puede sacudir y no siempre puede delegarse. Puede ser difícil, físico y emocionalmente. Puede consumirle el tiempo. Aunque cuidar de un ser querido puede ser muy satisfactorio, hay dias, que parecen ser no muy compensatorios.
Los cuidadores, hombres y mujeres que atienden a familiares y seres queridos, merecen ser reconocidos y apoyados por la parte vital que juegan en la vida de las personas con parálisis.
Los cuidadores pueden trabajar aislados de otros en circunstancias similares, pero comparten mucho en común. Es importante que los cuidadores se conecten entre sí, para ganar fuerza y saber que no están solos.
Es esencial que los cuidadores conozcan de herramientas — productos y servicios para el hogar — que podrían facilitar su trabajo. Es también importante que los cuidadores conozcan de recursos públicos y comunitarios que ofrecen asistencia.
Los cuidadores también necesitan saber que existen sistemas de apoyo y soporte para el bienestar y salud para el cuidador mismo.

