Todos los años, la Madre Naturaleza, las condiciones climáticas rigurosas y los desastres provocados por la mano del hombre plantean peligros a la población mundial.
Es necesario recalcar con insistencia que la facilidad de acceso para las personas con discapacidad física tiene un segundo aspecto de fundamental relevancia – entrar no es suficiente. Salir, y no dejar a nadie atrás, es igualmente fundamental.
En un estudio realizado recientemente en EE UU se encontró que si bien la mayor parte del país está razonablemente bien preparado para manejar situaciones de desastres, hay ciertas áreas, con las poblaciones con necesidades especiales incluidas, que requieren de una “atención significativa.”
Las comunidades de discapacitados y de salud pública adoptaron el concepto de preparación en casos de emergencia para las poblaciones de personas vulnerables, incluidas las que viven en clínicas de reposo. A través de programas de comunicación, educación y concientización, las personas con discapacidades han participado activamente en la planificación y capacitación, y se organizaron actividades de respuesta a nivel comunitario, en un trabajo conjunto con especialistas en medidas de preparación para las situaciones que se presentan antes, durante y después de una emergencia.
Queda mucho trabajo por hacer para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos en cualquier tipo de situación de desastre. Incluimos algunas sugerencias de la Organización Nacional de Discapacidad de EE UU, organismo que ha desarrollado una gran experiencia en los preparativos de emergencia.
Evaluación: Infórmese sobre los peligros que puedan afectar a su comunidad (tormentas intensas, terremotos, huracanes, inundaciones, avalanchas de lodo, etc.).
Red de asistencia: Cree una red de personas de confianza, como familiares, amigos, compañeros de trabajo, asistentes personales, etc., que puedan ayudarlo durante una emergencia.
Evacuación: Si considera que el clima y otros peligros representan una amenaza directa sobre su persona, abandone su casa o su lugar de trabajo.
Dispositivos de evacuación: Algunas empresas fabrican productos que permiten la evacuación de los usuarios de sillas de ruedas u otras personas con problemas de movilidad. Si su edificio no adquirió ningún dispositivo de evacuación, encárguese de informar al gerente.
Incendio: Ningún otro desastre es más frecuente o mortal que un incendio para la persona con movilidad reducida. Comprenda el nivel de riesgo y elabore un plan de escape de la casa o el trabajo.


