«

»

¿Cómo una silla de ruedas puede ir mal?

Una silla de ruedas inapropiada o equivocada a menudo no es sólo suerte del diseño…

Una silla de ruedas que decepciona, crea más problemas de los que resuelve y, en general, el usuario retrocede en lugar de avanzar en su búsqueda de la movilidad e independencia, es una mala inversión para todos.

La mayoría de usuarios de sillas de ruedas, independientemente de cómo hayan obtenido su silla de ruedas, comprada de su bolsa o donada, tienen muy pocas oportunidades para obtener una silla de ruedas nueva o cambiarla. La mayoría de los usuarios en silla de ruedas con fondos propios no puede permitirse el lujo de cambiar a una silla de ruedas nueva si la que usa no le es apropiada, y de seguro que los financiadores no quieren oírlo. Así que si está mal, se va a quedar mal y hará serios daños durante bastante tiempo.

Hay muchas maneras de que esta situación puede darse, pero hay una manera que nunca debiese darse. La toma de decisión desde el principio del proceso, la última palabra clínica, el médico, nunca deben ser quienes dan el giro en la mesa para la independencia en un paciente.

Los siguientes extractos a continuación son de un debate reciente sobre este caso. El usuario de silla de ruedas y su familia se orientaron en la dirección correcta -Fueron al especialista en rehabilitación para obtener una evaluación para una nueva silla de ruedas. Una minuciosa evaluación se hizo, se hicieron recomendaciones específicas para una financiación de una silla de ruedas motorizada de Medicare, se necesitaba la aprobación de los médicos para terminar el pastel, y luego …

Éstos son algunos extractos de los comentarios de la terapeuta, “Jodie” Kitty J. Stogner, PT, ATP, (una especialista acreditada en rehabilitación de ATP), quien está involucrada en esta situación. Usted puede decidir por sí mismo sobre la ética y el resultado de esto:

“Recibí una llamada en relación con una evaluación que realicé para un paciente CVA a través de la remisión del paciente de la agencia de salud. Yo había recomendado una silla con inclinación y algunos componentes en los asientos. El distribuidor personalizado lo envía al médico por la firma …. el médico no lo firma diciendo que sólo utiliza al proveedor de XYZ … XYZ no acreditado para hacer rehabilitación”.

“He informado a la familia de que su médico no va a firmar para proceder con la silla que ella recomendó con el proveedor de rehabilitación luego de su evaluación, y que si aceptan la entrega de una silla de menor grado, que no había nada más que podía hacer.”

“Hay otro doctor, pero si firman para la silla de menor categoría para que la reciban al día siguiente, entonces ¿cuál es el propósito? -Pobre familia que simplemente no quiere ir en contra de su doctor y causar prooblemas. Lo que me preocupa más es que la mayoría de pacientes, cuando se les preguntó acerca de una elección de proveedores dicen que no tienen una preferencia … esta señora le preguntó específicamente por este proveedor (el proveedor de rehabilitación) y luego fue instruida por su médico para “no atenderles” si tratan de contactarla por el proveedor que, en palabras del médico, “él tiene una relación personal con otros” para entregar una silla de menor categoría”

Formen su propia opinión, pero en cualquier caso, usted va a escuchar la mía.

He estado involucrado con decenas de clínicas de evaluación de sillas de ruedas y he participado en miles de evaluaciones. A partir de estas experiencias hay una cosa que puedo decir con absoluta certeza -usuarios de silla de ruedas que se someten a una evaluación por terapeutas experimentados, capacitados y acreditados, y los proveedores son más propensos a terminar como ganadores! La obtención de una evaluación a fondo es la mejor inversión que puede hacer en el proceso de una nueva silla de ruedas.

Pensar que un médico pudiera perjudicar a un paciente por insistir en que el paciente solo trate con un proveedor menor calificado porque tiene una “relación con el, y aceptar una silla de ruedas con malas especificaciones, es un ultraje. Apesta de incorrección ética y lucro personal.

Pero ¿y qué del paciente, y lo de los costes, no sólo en dólares sino en perdida funcional, perdida de movilidad, pérdida de la independencia, y la potencial pérdida en la sociedad al marginar sus individuos?

Saben lo que dicen, si huele a pescado es porque probablemente es pescado. Y este negocio huele tanto a pescado como un muelle en agosto.

The TechGuide

vía Wheelchair Diffusion Blog

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.