El Mercurio 20-06-2010 Diversas ONGs están desarrollando proyectos para que estas infraestructuras inclusivas puedan implementarse en todas las comunas del país en un corto plazo. Plazas inclusivas. Ése es el proyecto que está desarrollando la comuna de Vitacura en torno a la renovación de espacios públicos, enfocado, principalmente, en instalar equipamiento para los niños con discapacidad.
Juegos flip flop , columpios dobles para impedidos, sistema de escuchar a distancia, y juegos giratorios para sillas de ruedas son parte de la batería de entretención que el municipio ha integrado en 15 de sus plazas y parques más importantes, como son el Bicentenario y San Josemaría Escrivá de Balaguer, entre otros.
“Las plazas son los puntos perfectos para atender las distintas realidades, como los niños discapacitados y personas de la tercera edad”, comenta a “El Mercurio” el alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba.
El jefe comunal asegura que la implementación de este equipamiento nace del aprendizaje de la literatura especializada, de algunos viajes que realizó a China, Francia e Inglaterra y de las propuestas de los vecinos.
Espacios para todos
Una de esas iniciativas fue presentada por Sonia Castro, quien lidera el movimiento Mamá Terapéutica. Esta lingüista, de 28 años, ha solicitado entrevistas en varios municipios del país para presentar su proyecto “Plaza para todos”, que se planificó en una tranquila tarde en el Parque Bicentenario, cuando junto a su hija Rocío-que es no verbal- fueron a conocer estos novedosos juegos.
Este plan tiene por objetivo lograr que todas las comunas de Chile tengan por lo menos un espacio con elementos inclusivos.
“Con estos espacios, los niños ganan autonomía, porque no requieren de un adulto como intermediario”, dice Castro.
La mujer señala que este tema es relevante para la rehabilitación de los niños con discapacidad, pues cuando se involucran con los demás a temprana edad, no se notan las diferencias de habilidades y logran una óptima integración.
“Nuestra visión tiene que ser financiada por los municipios. Hemos visitado Vitacura, Las Condes, San Bernardo y Concepción para mostrar nuestra inquietud, pues los niños con discapacidad alcanzan el 6% en el país”, detalla Sonia Castro.
Errores en señalética
La Corporación Ciudad Accesible, que también apoya la construcción de plazas inclusivas, ha detectado algunos errores en la implementación de estos novedosos proyectos.
“Nosotros no estamos solicitando espacios exclusivos para discapacitados. Eso es un gran error, pues las plazas inclusivas tienen que ser pensadas para todos los niños, por lo que colocar señaléticas para marcar territorios es una falla. El objetivo es que los niños aprendan a interactuar”, asegura Pamela Brett, directora de la ONG.
Agrega que “estos juegos tienen que estar acompañados de circuitos de accesos pensados en los menores que tienen que trasladarse en sillas de ruedas”.
Falta de conciencia
La fundación Mi Parque trabaja hace varios años en la renovación de espacios públicos en las comunidades de bajos recursos. Si bien sus proyectos son 100% inclusivos y con estándares internacionales. Su director ejecutivo, Martín Andrade, asegura que en Chile no existe la conciencia para levantar este tipo de infraestructura urbana.
“Se tiene que crear una exigencia para que las plazas aborden todas las necesidades, desde niños discapacitados hasta adultos mayores”, sugiere Andrade.
El profesional expone que en Europa esto se ha hecho con mucha sensibilidad, pues existen espacios públicos para que los discapacitados puedan estimular el tacto y algunos olores.
JAIME PINOCHET
vía Ciudad Accesible